martes, 28 de febrero de 2017

Algunos factores que inciden en el éxito de una CoP

Tengo la sensación de que cada vez son más las entidades de formación del sector público que en su oferta están incluyendo actividades directamente relacionadas con el aprendizaje y trabajo colaborativos: comunidades de aprendizaje, comunidades de práctica, grupos de trabajo….. sin duda animadas por los éxitos en sus resultados de los pioneros en esta cuestión, que no son otros que los impulsores del Programa Compartim liderados por Jesús Martínez desde el Centro de Estudios Jurídicos y Formación Especializada, del departamento de Justicia de la Generalitat de Catalunya.
En algunos de estos nuevos proyectos de CoP del ámbito público, unos ya en marcha, otros en fase de preparación, he tenido ocasión de participar, al menos indirectamente, lo que me motiva a escribir este post.
Y por otra parte, el cariñoso post que me dedicó recientemente el amigo Jesús Martínez, en el que habla de la “Vía Latorre” a las CoP, me obliga, por alusiones, a esta reflexión sobre aquellos factores críticos relacionados con el éxito/fracaso de las CoP, al menos en nuestro modelo (si es que tiene razón Jesús y existe tal vía)
¿Cuáles serían pues esos factores? (El orden en que los presentamos no presupone prioridad de uno sobre otro)
  1. Cohesión grupal
Para que un grupo funcione (y las CoP no son una excepción), es necesario que haya un buen grado de cohesión grupal. Por lo tanto, es interesante prever actividades que faciliten esta cohesión; las sesiones presenciales pueden jugar un buen papel en ello. Comer juntos por ejemplo. Nosotros siempre aconsejamos que, a la hora de poner en marcha una CoP en una organización, busquemos a aquellos grupos semiconstituidos, con algún interés común, que ya estén “haciendo ruido”. En la medida que ya estén medianamente cohesionados, la garantía de éxito es mucho mayor, y es que el hecho de que cada uno encuentre su papel en el grupo, adopte un determinado rol, genere empatía con el resto, se sienta a gusto, etc… es imprescindible, y previo, para que se pueda ir avanzando y construyendo conocimiento colaborativo
  1. La importancia de las sesiones presenciales
Una de las características de las comunidades de aprendizaje, es que habitualmente combinan sesiones presenciales con trabajo en red. Hoy las tecnologías nos permiten estar conectados en tiempo real sin importancia del lugar desde el que lo hagamos, trabajar en el mismo documento varias personas a la vez, compartir fuentes de información de todo el mundo, etc., desde nuestra mesa de trabajo, o incluso desde el sofá de nuestra casa.
Sin embargo, es muy importante tanto para la cohesión que nombrábamos antes, como para el funcionamiento de la CoP en general, que se programen sesiones presenciales en las que debatir cara a cara sobre aspectos más farragosos o en los que haya menos acuerdo, que tengamos ocasión de “tocarnos”, mirarnos a los ojos cuando hablamos. Estas sesiones presenciales fomentan la participación y hacen también la función de inyecciones de motivación.
En todas nuestras Cops, sin excepción, a la hora de valorarlas, los participantes siempre han coincidido en la petición de aumentar el número de sesiones presenciales. Por lo tanto, es recomendable programarlas y motivar a los participantes para que no falten a ninguna de ellas.
En cuanto a cómo espaciarlas, depende del calendario total, pero siempre hemos intentado que entre una y otra, medie un espacio de entre 4 y 6 semanas.
Las propias sesiones presenciales, además, facilitan la participación on line. Generan una especial motivación, de tal manera que (así lo hemos observado) aumentan las interacciones en la plataforma virtual de la CoP justo en los períodos anteriores y posteriores a cada sesión presencial.
  1. Calendario acordado de antemano
Es muy interesante que en la primera sesión, en el “momento cero” de la comunidad (utilizo la expresión muy acertada de Manel Muntada), se acuerde un calendario cerrado; es necesario establecer fecha de finalización, de celebración de las sesiones presenciales, y adquirir compromisos individuales y grupales respecto a los hitos más importantes de la comunidad.
Tener un calendario fijado, en muchas ocasiones, funciona como una especie de “espada de Damocles”, que nos recuerda las tareas que tenemos pendientes, los compromisos adquiridos con el grupo, los plazos de entrega de resultados parciales, etc.
  1. Elección de herramientas virtuales de trabajo
La comunidad debe acordar con qué herramientas va a trabajar, teniendo en cuenta que, por una parte es necesario un lugar en el que ir construyendo el conocimiento y reflejando los avances, y también que necesita tener una comunicación fluida entre presencial y presencial.
Las mejores herramientas, son aquellas en las que los participantes se sientan más cómodos trabajando. En nuestro caso hemos visto que, más allá de lo que le ofrecemos a cada grupo: espacio en Moodle, Wiki, foros, etc., han trabajado y se han comunicado con aquellas en las que más cómodos se han sentido. Ha habido casos en los que la comunicación por excelencia se ha dado a través de un grupo de WhatsApp. Otros más tradicionales, con correo electrónico creando un grupo ad hoc. También hemos tenido CoP que han utilizado grupos privados en redes sociales….; felizmente el mercado es amplio y gratuito.
No obstante, no debemos olvidar que lo importante es que la comunicación fluya, y que vayamos dando pasos hacia el objetivo que nos hayamos planteado, y que por tanto, la función de la tecnología es apoyar y facilitar esta construcción colaborativa de conocimiento
  1. El entregable
El entregable, el producto final, es algo básico para garantizar el éxito de la CoP. Es el producto que se va a ir construyendo entre todos, fruto del trabajo colaborativo. Es importante que todos los miembros de la CoP se sientan partícipes y reconocidos en él, por lo que hay que definir sus características (el marco), lo antes posible.
El producto obtenido es obra de todos, por lo que al comprometerse con él, cada participante lo está haciendo también con sus compañeros/as de la comunidad.
También es importante que, tenga el formato que tenga, y con independencia del contenido final (guía, libro blanco, esquemas procedimentales….) se adquiera el compromiso de difundirlo posteriormente entre el colectivo de profesionales directa e indirectamente relacionados con la materia sobre la que se haya trabajado. Hay que ser generosos, pues esta es una de las virtudes del trabajo colaborativo en general y de las CoP en particular
  1. El moderador
Para nosotros, esta figura es trascendental. Estamos convencidos además de que el resultado final de la CoP, en una parte bastante importante, está directamente relacionado con la elección del moderador.
Cuando lo intentamos definir, le asignamos tres competencias básicas:
liderazgo-cop
  • Cierto grado de expertez en la materia/disciplina sobre la que va a versar la comunidad.
  • Habilidades en el manejo de herramientas virtuales, en especial en las que se hayan elegido para trabajar
  • Conocimiento y experiencia en dinámica grupal, de tal manera que sea capaz de moderar, ayudar a avanzar, parar, recopilar, etc.
No se trata de un orden prioritario, sino que las 3 son de importancia equivalente. Ojo, que no reivindico que el moderador haya de ser el líder de la comunidad, para nada. El liderazgo lo tienen y comparten los participantes, pero sí ha de ser capaz de acompañar al grupo hacia su meta, cuidando el mantenimiento de la cohesión.
Seguro que hay muchos otros factores directamente relacionados con el éxito de las comunidades de aprendizaje y/o de prácticas, pero de acuerdo con nuestra experiencia, los señalados anteriormente son algunos de los que hay que tener muy en cuenta.
Nota: esta entrada fue publicada originalmente en el blog personal del autor (Al Trasaire)

viernes, 27 de enero de 2017

CONVERSACIONES SOBRE FORMACIÓN

Estas pasadas navidades, y como venimos haciendo habitualmente, os felicitábamos las fiestas con un video, pero en esta ocasión, lo hacíamos -aunque en clave de humor- quizá un poco más serio de lo que os tenemos acostumbrados

Una parte de ese video, eran retazos de una conversación entre David Azorín, profesor traductor de valenciano del departamento, y yo mismo. Hablábamos, bajo un guión muy abierto de diversas cuestiones relacionadas con la formación, visión actual, motivación, futuro, tecnología e innovación, etc. Todo esto, desarrollando una idea que planteó David, y que luego desarrolló, con la ayuda de todo el departamento, ocupándose de la dirección de la grabación y montaje posterior del video.

Cumplida su función de felicitación, le he pedido a David recuperar nuestra conversación entera, por si nuestras reflexiones sobre la materia pueden aportar ideas nuevas, generar debates, etc.

Os ofrecemos a continuación, pues, ese video de "conversaciones sobre formación". Esperamos que os guste y ojalá propicie nuevas conversaciones.

Reiterar una vez más mi felicitación a David, por la idea y el trabajo realizado, y también a nuestro compañero José Antonio García Ivañez por su apoyo en los aspectos técnicos



martes, 24 de enero de 2017

NUEVO AÑO, NUEVO PLAN

El viernes 13 de Enero, fieles a nuestra cita y cumpliendo nuestros compromisos, publicábamos el Plan de Formación 2017 en nuestra web.

Es un plan construido a partir de las necesidades detectadas con nuestros clientes: ayuntamientos de la provincia y departamentos de la propia diputación, e intenta recoger la demanda de los colectivos que trabajan en la administración local, así como a los distintos niveles de responsabilidad.

Los grandes números:

El Plan de este año lo conforman un total de 297 ediciones de 193 cursos distintos. Estamos hablando de 8.497 horas lectivas y esperamos atender a casi 6.000 alumnos (5.922 para ser exactos).

De los cursos propuestos en el plan, 62 son nuevos y 22 actualizados, por lo que podemos decir que el 43,5% del plan presenta novedades en referencia al año anterior.

Por otra parte, un total de 111 ediciones se van a programar con carácter descentralizado, es decir, el 37,4%. Indicar también que casi una tercera parte de las ediciones previstas, concretamente el 32% podrán ser cursadas on line, dado que todas o parte de sus sesiones se han previsto en este formato.

Áreas prioritarias:

De acuerdo con el diagnóstico de necesidades formativas, y como ya decíamos antes, el plan pretende atender a todo el colectivo de empleados del ámbito local, tanto desde un punto de vista horizontal, teniendo en cuenta la diversidad profesional, como desde la perspectiva funcional y grados de responsabilidad de los distintos puestos. Aún y así, hay algunas acciones formativas que entendemos prioritarias y a las que se va a prestar especial atención:

  • Acciones formativas centradas en la normativa más reciente, y en concreto referidas a las nuevas leyes de procedimiento administrativo y de régimen jurídico. Las habrá presenciales, en formato más de taller y también on line, intentando atender las distintas situaciones laborales. También se ha previsto formación sobre la nueva ley de contratos del sector público cuya publicación estiumamos que será inminente.
  • Cursos en los que aprender sobre sostenibilidad, eficiencia energética, etc. Concretamente, en el área de medio ambiente, hemos incorporado acciones formativas sobre la gestión de ecoparques, la puesta en marcha de huertos urbanos, charlas sobre ahorro energético en dependencias municipales, etc., al objeto de sensiblizar sobre la importancia de mantener actitudes sostenibles.
  • Y en el ámbito de servicios sociales hemos incorporado actividades para intentar dar respuesta a las necesidades detectadas en cuestiones de prevención e intervención con menores y adolescentes en cuestiones de mucha actualidad como la violencia de género, adicciones diversas, etc., a las que los profesionales de las áreas sociales han de enfrentarse cotidianamente.


Metodologías:

Aunque antes ya os he comentado la incidencia de los cursos on line, por los que prevemos que pasarán casi 3.500 alumnos (más del 40% del total), querría también comentar brevemente la continuidad de nuestras comunidades de aprendizaje (CoP).

Comenzamos con ellas en el plan 2011, y estamos consiguiendo implantar un modelo de aprendizaje colaborativo del que los participantes salen muy satisfechos, tanto por lo aprendido como por los productos obtenidos. Para 2017 hay previstas en el plan 5 nuevas comunidades, pero es probable que a lo largo del año surja alguna más. 

Por otra parte, continuaremos con las jornadas de networking. Se irán incorporando en el plan a medida que se vayan programando. Y también hacer mención a otras experiencias de aprendizaje informal, de las que ya hemos hablado en otras ocasiones en este blog, y que en la medida que consigamos que enraícen, deberán tener un lugar de privilegio en los planes anuales.

Calendarios y procedimientos:

El pasado día 18 se puso en marcha la convocatoria de una parte importante del plan, es decir, el período para que los empleados públicos de los ayuntamientos y de los departamentos de la diputación puedan (podáis) solicitar aquellos cursos que respondan a vuestras necesidades formativas. El plazo estará abierto hasta el próximo 8 de febrero.

Antes de solicitar un curso, es muy importante que leáis detenidamente las características del mismo, objetivos, contenidos y sobre todo el perfil de destinatarios. Si os surge alguna duda al respecto, no dudéis en contactar con el personal del departamento de formación.

Aunque como os decía, el Plan tiene un total de 193 cursos, en esta convocatoria de la que os hablo, han salido un total de 137, por lo que quedan 56 pendientes de convocar. Se trata de aquellas acciones formativas de las que nos faltan todavía datos, bien materiales, bien disponibilidad de profesorado, o cuestiones de tipo organizativo. Por lo tanto, si observáis en el plan algún curso que os interesa, pero no lo veis en la convocatoria, tendréis que esperar a que lancemos el programa. Todos y cada uno de ellos, serán objeto de convocatorias singulares que se difundirán por los medios habituales.

Las solicitudes que ahora hacéis, llegan a vuestros ayuntamientos o departamentos. En cada uno de ellos hay una persona responsable de los temas de formación que, a posteriori, y de manera telemática, nos las enviarán priorizadas, y que será nuestra base para programar. Ante cualquier duda sobre el procedimiento, también podéis acudir a estas personas.

El cartel:

Los carteles que ayudan e ilustran la difusión del plan, los últimos años están diseñados por el personal del propio departamento. En esta ocasión, ha sido obra de Mª José Esplá, Itziar Esteban y Cristina Alepuz. Lo tenéis al comienzo de este post. Magnífico trabajo, chicas!!