martes, 22 de abril de 2014

EL PROYECTO DISRAELI.


Por alusiones creo que me toca contaros qué es esto del Proyecto Disraeli y porqué estamos tan ilusionados con él. Y la verdad es que me cuesta encuadrarlo en una sola definición…

En su origen surgió como una forma de descubrir y socializar el conocimiento y el talento de la organización. Nada más ver la luz él sólo se ha mostrado como un potentísimo vector generador de redes informales y horizontales de comunicación. Pero conforme va creciendo también se está convirtiendo en un excelente agente de cambio de la cultura organizativa.

Y lo más curioso de todo esto es que es un proyecto, como os decía José Antonio, muy sencillo, muy pequeñito, muy rápido de implantar y bastante fácil (hasta la fecha) de mantener… y estoy convencido de que estas características son unas de las claves que han permitido que viera la luz y que funcionara tan bien como lo está haciendo.

El proyecto, tal como explicamos en el Pecha Kucha de las jornadas sobre innovación de Málaga, funciona como una cadena en la que, en primer lugar, se elige a una persona de la organización por su excelencia a la hora de desarrollar alguna tarea. El/la elegido/a (a partir de ahora “Disraeli”) prepara un decálogo compartiendo las cosas que hace para ser tan talentoso y graba un breve vídeo (2-3 minutos) presentándose y explicando lo más relevante de su decálogo.

Una vez compartido el decálogo y vídeo en sus respectivos canales al nuevo Disraeli se le encomienda la tarea de descubrir a otros 3 nuevos Disraelis. Sólo hay dos condiciones: No puede elegir a quien le eligió y como máximo sólo puede escoger a un Disraeli de su departamento.

Como veis es un sistema viral y de crecimiento exponencial. Nuestra ilusión es que todos los integrantes de la Diputación lleguen a ser nombrados Disraelis, ya que todos, absolutamente todos, somos especiales y excelentes en algo.

Para compartir los decálogos (y vídeos) tenemos nuestra propia página en Facebook donde además de poder conocer a los nuevos Disraelis, también podemos interactuar y hablar entre nosotros. Casi 300 comentarios y más de 2000 reproducciones de vídeos en apenas dos meses dan una pequeña muestra del impacto. También hemos creado una cuenta en Twitter @Proy_disraeli ¿Por qué no te animas a entrar a conocernos y hablamos?



Antes de acabar me gustaría hacer una pequeña reflexión que tiene mucho que ver con ese cambio de cultura que os decía al principio del post.

Llevamos demasiado tiempo actuando como si trabajo y alegría fueran conceptos antagónicos. Llevamos demasiado tiempo creyendo que la única manera de motivar a las  personas es mediante incentivos económicos, llevamos demasiado tiempo quejándonos de lo que otros hacen o dejan de hacer.

Creo que trabajo y alegría deberían ser una sola cosa, me rebelo ante la idea de tener que pasar un tercio de mi vida haciendo algo triste. Creo que la motivación económica está bien, pero es efímera. Creo que la verdadera motivación es la que sale de cada uno de nosotros y  ésta aparece cuando creemos y queremos lo que hacemos. Y por último creo que ha llegado el momento de que recuperemos el protagonismo de nuestras organizaciones, sin excusas, levantando la vista y mirando a los demás pero sólo para comunicarnos en positivo.

Este es el espíritu Disraeli. Recordarnos que todos somos excelentes y capaces de grandes cosas, recordarnos que estamos rodeados de gente maravillosa y capaz y que si somos capaces de jugar en equipo no habrá partido que no ganemos.



Por último quiero dar las gracias a todos los Disraelis, presentes y futuros. Gracias porque con su valentía y ejemplo refuerzan mi creencia de que otra organización es posible, más humana, más alegre, más cercana. Ha llegado el momento de las personas. ¿No crees?