lunes, 5 de diciembre de 2011

¿SON BUENOS TIEMPOS PARA LA CALIDAD EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA?

Estas últimas semanas, por diversas circunstancias, hemos estado reflexionando sobre temas de Calidad en la Administración Pública. El pasado 25 de Noviembre estuvimos en las Jornadas de Santa Pola organizadas por la Agencia de Desarrollo Local de esa localidad. El lunes 28, tuvimos la sesión presencial de Cierre del curso de "Herramientas de Calidad" . Los días 29 y 30, se celebró en Bilbao la 3ª Conferencia de Calidad en las Administraciones Públicas organizadas por la AEVAL, a las que en esta ocasión no pudimos acudir, pero de la que ya nos han llegado las conclusiones y en el BOE se acaban de publicar la convocatoria a los premios a la Calidad e Innovación en la Gestión Pública en sus modalidades de excelencia y gestión del conocimiento.

Supongo que ha sido la coincidencia de todas estas cosas lo que, como digo, nos ha hecho reflexionar una vez más acerca del papel de la Calidad en el ámbito público. En la situación en la que nos encontramos de crisis económica y consecuente reducción presupuestaria, podemos caer en el error de entender la calidad como un gasto, y por tanto algo prescindible, en la medida que no afecta directamente a ningún área concreta de los servicios que se prestan.

Sin embargo, hoy más que nunca, cobran sentido -desde mi punto de vista- los sistemas de gestión de la calidad en las administraciones públicas. Solo desde una visión estratégica clara sobre cuál es mi misión, cuál la visión, quiénes son mis clientes, qué servicios les debo prestar, cuáles nuestros valores, etc. seré capaz de detectar las prioridades y necesidades de mis ciudadanos.

Un buen análisis DAFO, mi mapa de procesos, un sistema de gestión de indicadores me dará luz acerca de cómo prestar esos servicios de manera eficiente, simplificando (y normalizando) procedimientos y reduciendo cargas y generando -por tanto- ahorro. Pues bien, todas estas herramientas, y esta manera de planificar estratégicamente, me las aportan los sistemas de calidad.

Visto así, la calidad se convierte en un arma imprescindible para averiguar qué servicios son prioritarios, cuáles no, y a la vez, qué podemos hacer para que éstos se presten de forma más eficiente. En la entrevista que os pongo en este post, y que le hacía a Fernando Monar coincidiendo con las fechas de toma de posesión de los nuevos gobiernos locales, se sugieren incluso algunos instrumentos concretos, tales como el modelo IWA-4 de confiabilidad de los gobiernos locales, y que en España se adaptó, en un grupo de trabajo de AENOR en el que participó activamente la FEMP, dando como resultado la norma UNE 66182 . Otro modelo que nos apunta Monar es el CAF. En ambos casos, se trata de modelos de autoevaluación que pueden darnos pistas acerca de las áreas de mejora de nuestras instituciones locales. Os dejo con la entrevista en la que el experto, Fernando Monar, nos ilustra sobre ésto


¿Estáis de acuerdo con lo dicho?. esperamos vuestros comentarios

13 comentarios :

  1. Totalmente de acuerdo con tu comentario! Pienso que en cualquier actividad humana la calidad debería ser una prioridad, pero en las actuaciones de la Administración Pública es hasta necesario, ya que estamos gestionando fondos y servicios por y para toda la ciudadanía. Y en tiempo de crisis, cuando los recursos económicos son escasos, todavía es más conveniente aplicar controles de calidad para garantizar un buen uso de esos recursos. A eso hay que añadir que con los instrumentos de los que disponemos ahora este control se puede llevar a cabo de manera sencilla y barata. Así que, a ello! Gracias!

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  2. @Mireia Muchas gracias a tí, por pasarte por el blog y por comentar.
    Estoy de acuerdo contigo, también en el comentario sobre los costes; frente a lo que se dice en algún ámbito, la calidad no es cara. Lo que ocurre es que, si no medimos los costes de la no-calidad, nos quedamos sin argumentos para rebatirlo.
    Saludos y gracias de nuevo por comentar

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  3. Permitidme una parábola: La situación de la supresión de los programas de Calidad, en su caso, seria como aquel iluminado que como habia subido el precio de la gasolina, en vez de conducir su coche un poco mas despacio, quitó el reloj que marcaba que cada vez que reponía conseguía menos combustible! Y, animado, quitó el resto de relojes para no tenerlos que arreglar si se le estropeaban... Hasta que un buen dia colapsó el vehículo y se encontró sin modo de transporte. (No se si es muy bueno, pero me apetecia compartir esta idea :-))

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  4. @Fernando. Muy buena parábola!!. Muchas gracias por pasarte por el blog y comentar. Eres nuestro "gurú" en temas de calidad , jaja!!
    Un abrazo

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  5. de verdad que es buena la comparación...
    gracias por compartir la idea!
    otro abrazo fuerte

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  6. Destaco una idea que considero fundamental de las conclusiones de la 3ª conferencia de Calidad de las AAPP: “Avanzar en una perspectiva más sistémica, no tan organizacional, de lo que es la acción pública”; y ahondaría más, “comenzando por el avance en la perspectiva sistémica de las propias organizaciones públicas”. Desde una perspectiva sistémica de nuestras organizaciones, y utilizando las diferentes herramientas y modelos de evaluación, se puede realizar un diagnóstico que lleve a la replanificación estratégica. En todo este planteamiento (tanto para actuaciones iniciales como para replanificaciones estratégicas), considero fundamentales los comités de evaluación y observatorios internos, que deben ser constituidos con la implicación de los líderes de la organización y de los “actores principales” que intervienen en el proceso. En ocasiones, estos comités se constituyen a nivel departamental, no de la organización, lo que impide la perspectiva de la organización como sistema.

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  7. Totalmente de acuerdo con todo lo que se comenta. Las herramientas de calidad son útiles y necesarias, y en la Administración Pública deberían ser obligatorias, sobretodo en momentos de crisis.
    En tiempos de escasez de recursos, la calidad, las herramientas y modelos de evaluación de la gestión nos permiten actuar con sensatez e inteligencia; siendo necesario el seguimiento de estas actuaciones a través de un grupo institucional de evaluación, comité, observatorio....

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  8. @Javier, gracias por escribir en el blog. Veo que te ha gustado!!
    Saludos

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  9. @Pepa: Tienes razón!!. Necesitamos, cada vez más, buscar la mirada sistémica a la organización.
    Me gusta que hagas referencia a la necesidad de los comités, observatorios... a nivel de TODA la organización. Me suena la cuestión ¿Por qué será? ;-)
    Gracias por leer y participar.
    Besos

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  10. @Miriam, muchas gracias por venir al blog y además comentar. Suscribo totalmente lo que dices. Veo que insistes también en el planteamiento que hace Pepa, y ya sabéis que yo también pienso eso.
    Confiemos en que en esta nueva etapa seamos capaces de mostrar (y demostrar) el valor que puede aportar la calidad a las organizaciones.
    Besos

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  11. Un buen artículo Josean! Realmente parece que la metodología de calidad puede ayudar mucho a identificar cuáles son los objetivos y a definir dónde centrar los tiros en formación, especialmente cuando los recursos escasos obligarn a imaginar maravillas.

    Un abrazo!

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  12. @Joana Gracias por pararte, leer y comentar. Como dijo A. Einstein "En tiempos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento", por lo que nos espera un tiempo de mucha, mucha imaginación. Hace falta que nos acompañe también la motivación ya que, francamente, no nos lo están poniendo fácil.
    Besos

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