jueves, 13 de octubre de 2011

Conjugando el verbo compartir



A mediados del pasado mes de septiembre asistí a las V jornadas de e-Learning en las Administraciones Públicas celebradas en Valladolid, organizadas por la Escuela de Administración Pública de Castilla y León. También tuve el honor de participar en el taller "La formación online en las AA.PP.:Prospectiva" donde se debatió sobre los retos de la formación on line para 2012.

En las conclusiones a que se llegó aparece nuevamente la necesidad de compartir cursos entre las diferentes Administraciones Públicas. Compartir es, en los tiempos que corren, una necesidad y una obligación. Tenemos el reto, para 2012, de hacer como mínimo la misma formación con menos medios económicos y sin bajar la calidad.

Pero para compartir contenidos con la suficiente garantía, se debería establecer una serie de principios básicos a tener en cuenta en el desarrollo de nuevos cursos. Personalmente resumiría estos principios en los siguientes:
  • Universalidad: Los cursos deben responder a necesidades formativas comunes de cualquier administración pública. Podemos comenzar con contenidos dirigidos a la adquisión de competencias genéricas que comparten todas las administraciones, para pasar posteriormente a competencias específicas e incluso competencias técnicas de ciertos colectivos.

  • Pertinencia: Los contenidos deben ser adecuados a los objetivos de formar en las competencias. Se puede, por no decir se debe, recurrir a expertos de la propia Administración. ¿Quién sabe mejor las necesidades de la Administración que los empleados públicos?

  • Didáctica: Los cursos deben cumplir con unos principios didácticos y metodológicos acordes con el medio donde se van a impartir. No debemos caer en ningún momento en la tentación y error de anteponer las tecnologías a los objetivos didácticos de los cursos.

  • Durabilidad: Debemos tener presente que los contenidos de los cursos pueden sufrir cambios en el tiempo por muchos motivos, como por ejemplo, un cambio legislativo, y debemos rentabilizar la inversión. Cuando encarguemos a una empresas externa el desarrollo de un curso a partir de contenidos que aportamos nosotros como Administración, debemos asegurarnos que dichos contenidos los podamos actualizar "sin pagar ningún canon extra" a dichas empresas. En la contratación del desarrollo de los cursos se debería contemplar la posibilidad de que estos contenidos sean modificables por quién contrata el producto y que la empresa adjudicataria suministre las herramientas necesarias para poder realizar dichas modificaciones.

  • Multiplataforma: Este sería otro requerimiento que se nos suele pasar por alto. Hoy en día, muchos de nosotros trabajamos con ordenadores PC con sistema operativo Windows, pero también existen, cada día más, personas que trabajan con Linux, con Apple, con Android. No podemos excluir a nadie por el simple hecho de utilizar una tecnología "distinta" a la que el desarrollador del curso considera la "idónea". ¿Para quién?.

  • Estandarización: Otro aspecto muy importante para la universalización de la formación a través de Internet (como me gusta llamarla) es la utilización en el desarrollo de los nuevos cursos de productos y normativas estándares. No es posible que para seguir un curso obliguemos al alumno a utilizar, por ejemplo, el navegador Internet Explorer version X.X, y solo ese porque versiones anteriores o posteriores no funciona, o a instalar unos plug-in de una compañia X que en 6 meses, por las guerras comerciales, desaparezca su producto o que su plug-in no lo accepte un determinado sistema operativo o navegador. La utilización de los estándares no nos garantiza el 100% de compatibilidad y de accesibilidad a los cursos pero sí un margen más amplio para poder amortizar la inversión.

  • Multidispositivo: Soy consciente de que en la actualidad, por desgracia, no todo el mundo puede disponer de un iPad o tableta, iPhone, Smartphone, etc. ni acceder a grandes velocidades de ADSL pero esto no es motivo para que al contratar el desarrollo de un curso nuevo no se contemple que el usuario pueda utilizar estos dispositivos. Los cursos deben dar respuesta tanto a los que no disponen de una ADSL "en condiciones" (muchas veces porque las propias compañias no dan el servicio deseado) como para aquellos que disponen de una tableta con internet móvil. Todo es posible si se plantea y se define correctamente la visión del curso desde su inicio.


Para concluir, y no lo quiero poner como uno de los principios, debemos empezar a dejar aparte las suspicacias y los recelos entre Administraciones; es más lo que nos une que lo que nos puede separar. En los tiempos que corren las mejores "medallas" las encontraremos en la colaboración, en compartir y en administrar nuestros recursos en aras de conseguir más con los mismos medios y siempre con las miras en el beneficio de los destinatarios de nuestra formación.

Seguro que se queda algo en el tintero pero esto creo que es bueno porque así tendré la oportunidad de seguir colocando cosas en el blog.

Espero vuestros comentarios.

Saludos.