martes, 13 de septiembre de 2011

FUTURO DE LA FORMACIÓN EN EL SECTOR PÚBLICO: EL ESPÍRITU DE ZAMORA



Esta semana se celebran en Valladolid, bajo el auspicio de la ECLAP, las V jornadas e-learning en las administraciones públicas. Previamente, una representación de los gestores de formación de los distintos niveles de la administración, van a debatir, durante una jornada de trabajo, sobre el presente y el futuro de la formación en este sector.

Estaba invitado para participar en ambos eventos, pero no he podido resolver los inconvenientes que me lo impiden, así que escribo este post como fórmula para intentar estar con mis colegas, desde la distancia de los kilómetros que nos separan, pero desde la cercanía que nos permiten las nuevas tecnologías.

Me dicen que el taller de reflexión y debate al que hago referencia, tomará como punto de partida las conclusiones del que en esta misma línea, se celebró en Zamora a finales del año pasado, en el marco de las anteriores jornadas e-learning. Quiero pues, traer aquí mi particular visión de aquellos apuntes para abrir boca en la que, con toda seguridad, será una intensa jornada. Las agrupo en tres ejes:

Potenciar los recursos internos: al igual que hacen otras grandes corporaciones del sector privado, es importante reforzar el uso de los recursos internos. Nos estamos refiriendo tanto a los contenidos como a las plataformas y a los tutores. Siempre hemos dicho que los colaboradores internos son más idóneos por su mejor conocimiento de las peculiaridades de lo público. Pero además, con ello estamos fomentando la gestión del conocimiento de las propias organizaciones, reconociendo y motivando a los profesionales más innovadores y potenciando un uso más eficiente de, la ya de por sí limitada, disponibilidad presupuestaria.

Esta idea no es nueva, y viene siendo utilizada por organizaciones muy diversas. Podemos decir, incluso, que esta línea va a salir potenciada debido al recorte económico. El último estudio de la fundación élogos ya apuntaba (datos de 2009) que el principal sistema de impartición se basaba en aulas propias, tutorías propias y personal propio. Este mismo estudio, indicaba que –en el sector público- la contratación externa de cursos se había reducido un 24 % en ese mismo año en relación al anterior, en un contexto general de crecimiento de la inversión de un 3%

Apuesta decidida por la calidad: se habló, y mucho, de calidad, tanto de los contenidos, como de la tecnología y de la metodología didáctica. Se reconoció que quizá en el histórico de los planes de formación continua, se procuró más la cantidad que la calidad. A lo largo de los últimos 15 años, bajo denominaciones semejantes, se han desarrollado acciones formativas muy distintas y con resultados muy desiguales. Para corregirlo, el compromiso adquirido el año pasado, iba en el sentido de intentar establecer líneas maestras de calidad para el desarrollo de contenidos didácticos que –desde un punto de vista tecnológico y de metodología didáctica- permitan garantizar el aprendizaje de los alumnos. A la vez, esta estandarización, posibilitaría el intercambio de estos contenidos entre distintos promotores.

En cuanto a los formatos, se puso en tela de juicio esa especie de carrera desaforada por intentar hacer mucha formación on line (de nuevo el discurso de la cantidad) como si ello fuera sinónimo de buena formación. Quedó claro que, según los objetivos y características de los cursos, era más recomendable una u otra opción. Sin embargo, se recomendó una apuesta generalizada por los modelos mixtos (blended-learning), entendidos como convergencia de las virtudes de lo presencial y lo on line.

Y todo esto bajo el paraguas de una planificación de la formación centrada en el desarrollo de itinerarios formativos por competencias, cuestión que, si me permitís, va a tener mucho sentido en estos tiempos en que se está cuestionando el quehacer de los profesionales de lo público. Decíamos en Zamora que es necesario determinar el conjunto de competencias exigibles por cada puesto de trabajo y empleado para desarrollar su itinerario formativo individualizado.

Compartir, compartir, compartir…. Lo hemos reivindicado muchas veces. Es ineludible que generemos, hoy más que nunca, economías de escala. Decíamos en Zamora que tenemos que encaminarnos hacia la creación de repositorios de contenidos para ser compartidos entre Administraciones y otras Instituciones, de tal manera que aprovechemos las inversiones hechas en el desarrollo de los mismos para ahorrar costes y esfuerzos.

No sería justo olvidar algunas iniciativas que en esta línea han funcionado. Ha habido cesiones de materiales entre administraciones, pero más como fruto de la negociación entre las partes y de la generosidad de algunos promotores, que de estrategia asumida por el sector.

El INAP, hace unos años, puso en marcha acciones que ayudaron. Me estoy refiriendo a la adquisición centralizada de materiales para el uso de idiomas. Hemos sido bastantes las organizaciones que los hemos utilizado, de tal forma que se puede asegurar que la inversión está más que amortizada.

Estoy convencido de que esta cuestión surgirá de nuevo en el taller de Valladolid. Confío en que seamos capaces de avanzar seriamente y de establecer las bases de esta colaboración interadministraciones.

No quiero terminar este post sin agradecer públicamente a Juan Carlos González, director de la Escuela de Administración Pública de Castilla y León, y alma mater de las Jornadas anuales sobre e-learning, la invitación que me hizo a participar. Quiero compensar, al menos en una pequeña parte, mi ausencia, con esta reflexión.

¡¡Que lo trabajéis muy bien!!