jueves, 7 de julio de 2011

... Y seguimos hablando de cambios

Aunque nuestros Planes de Formación tienen carácter anual y la programación y gestión obedece al calendario del año, estaréis conmigo en que, vitalmente, e incluso para los que ya hace años que dejamos de estudiar en el ámbito de la educación formal, seguimos funcionando con la lógica del "curso escolar". El verano, y las vacaciones, suponen un final de ciclo, una ruptura, un terminar algo, por lo que estos momentos son propicios también para la reflexión. En nuestro caso, y en este mes de julio de 2011, coincide además con un cambio de mandato; en unos días, la nueva corporación provincial, fruto de las últimas elecciones locales, tomará posesión; por lo tanto, esto propicia estas reflexiones de las que estamos hablando.

Estamos viviendo unos momentos convulsos y apasionantes a la vez; en palabras de Andrés Martín Martos, con cuya entrevista ilustramos este post, nos encontramos inmersos en tres revoluciones: la tecnológica, la económica y la social. Ello está suponiendo una serie de cambios en las personas y que, por tanto, afectan directamente a las organizaciones, sean estas privadas o públicas. Cambian las necesidades, nos dice Andrés Martín, y nos vamos a encontrar entornos "tocados".

Un nuevo visionado de esta conversación que tenéis en el video, me lleva a pensar que los futuros planes de formación que diseñemos, han de tener en cuenta estos nuevos entornos organizacionales, al menos en 3 aspectos:

- Contenidos: cobran un nuevo valor las competencias emocionales. Estas organizaciones azotadas por la crisis, precisan de profesionales que sepan comunicar, relacionarse, gestionar conflictos, es decir, personas maduras, capaces de plantearse retos que nos ayuden a avanzar, profesionales que se comprometan, y que sepan tomar decisiones. Necesitaremos también formar directivos más cercanos a la figura del facilitador, del coach, que del jefe clásico. La competencia de aprender a aprender, será imprescindible desarrollarla como herramienta que nos ayude en este constante proceso de adaptación al cambio.

- Metodologías: Indudablemente, tendremos que ir consolidando los formatos no presenciales, aprovechando las posibilidades de la tecnología y ante la tesitura de la segura disminución de recursos económicos disponibles; las redes sociales nos están posibilitando también el aprovechamiento del aprendizaje informal y la gestión del conocimiento organizacional. Sin embargo, la formación presencial continuará existiendo, y lo que nos sugiere Andrés Martín es que la reservemos precisamente para la formación en habilidades, y para trabajar en itinerarios formativos centrados en las actitudes

- Gestión: los gestores de formación también tendremos que desarrollar nuevas habilidades, pues nos encontraremos ante la tesitura de trabajar con presupuestos escasos, limitados. Cobrarán nuevo valor nuestras capacidades de programación, saber priorizar, negociar con proveedores, buscar fórmulas imaginativas con las que resolver el dilema de la necesidad de formación frente a la carencia de recursos.

Estos son pues, los nuevos entornos que nos plantean nuevos retos y que pueden suponer nuevas oportunidades. ¿Qué pensáis de todo esto?. Os dejo con la videoentrevista