martes, 12 de abril de 2011

COMUNIDADES DE APRENDIZAJE: ARRANCANDO MOTORES

Por fin, mañana 13 de Abril, vamos a poner en marcha, de modo formal, la primera de nuestras comunidades de aprendizaje, también conocidas como comunidades de prácticas, y que identificamos bajo el acrónimo “CoP”.

Esta primera Comunidad la configuran un grupo de técnicos entusiastas, pertenecientes a distintos Ayuntamientos de la provincia, de diversa procedencia y perfil, trabajando en ámbitos muy distintos, pero que comparten con pasión lo que hacen, que se quieren, se ayudan, se animan, se escuchan…Tenemos por tanto un terreno muy abonado y mucha garantía de éxito. Construir un cesto con estos mimbres, tiene que ser lo más fácil del mundo.

Se conocieron en un curso de formación el año 2010, y a partir de ahí configuraron un grupo muy cohesionado que, vía mail, compartieron inquietudes, pensamientos, emociones….En 2011, la mayor parte de ellos han vuelto a coincidir (ahora de forma intencionada) en otro curso, y han manifestado su deseo de seguir en contacto. Por tanto, lo que nosotros, desde el departamento de formación hacemos, no es sino facilitar la infraestructura, crear las condiciones, para ayudar a que se cumpla ese deseo, que ya tienen, de colaborar y compartir. Sirva pues, este post, como homenaje a estos profesionales que la componen.

Pero ¿Qué es una CoP? Aunque esté muy manida, no tenemos más remedio que acudir a Etienne Wenger que dice que “Una Comunidad de Prácticas es un grupo de personas que comparten una preocupación, un conjunto de problemas o un interés común, respecto a un tema, y que profundizan en su conocimiento y competencia en esa área, mediante una interacción continuada”.

Veréis pues, que se basan en una cuestión elemental: todos tenemos algo que enseñar y a la vez mucho que aprender. Me podréis decir, y estaréis en lo cierto, que esto no es algo nuevo; de hecho, alguna de nuestras experiencias de hace unos años sobre la elaboración de cartas de compromisos, mediante círculos de comparación, se basó en esta manera de entender el aprendizaje. En alguna intervención pública, me he atrevido a decir que una CoP es “elevar los pasillos y las pausas-café a la categoría de formación”, es decir, darle un formato a una actividad de compartir que se viene haciendo espontáneamente cuando coinciden profesionales con intereses comunes y ganas de aprender e innovar.

La eclosión actual, se debe, desde mi punto de vista, a las facilidades que las tecnologías nos están dando para que fluya este proceso de compartir. De alguna forma, la filosofía 2.0, es eso lo que potencia: todos aportamos y todos nos enriquecemos de lo que los demás nos ofrecen.

Otro día hablaremos de las condiciones necesarias para que una CoP se constituya, crezca y cumpla sus objetivos. Os dejo a continuación una entrevista que le hice a Jesús Martínez Marín, alma Mater del programa Compartim, referencia obligada cuando debatimos de comunidades de aprendizaje en el sector público.